Arturo Dávalos no puede.

03/10/2016
Columna por César Langarica Santana.

Cansados de no hacer nada, los regidores han pasado de la pereza a cometer las peores locuras, lo mismo un día solicitan quitar el nombre al aeropuerto que prohibir la venta de tortillas en las tienditas de las colonias, el más feliz de la novela que preside Luis Munguía es que el a un al lado de los regidores es un auténtico premio nobel de ciencias.

Pero si el grupo de regidores es una auténtica manada de chivos en cristalería, basta ver a los funcionarios para que la escena sea todavía peor, basta ver al presidente Arturo Dávalos teniendo que defender a su director de turismo de los medios de comunicación, después de ser arremetido por hacer una fiesta privada y gastando lo que no se tiene en cosas que no se necesitan, a menos que me equivoque no se requiere una cena de lujo para unas cuantas personas y con artistas que cobran grandes cantidades por tocar y cantar para un pequeño grupo de privilegiados.

Después de saber que en dicha cena se presenta una comida aderezada con mangle, una especie protegida por las leyes federales, en dicha cena canta nada menos que la nuera del director de turismo Ramón González Lomelí, Filipa Giordano, entre sus músicos, sonido y gastos se gastó más de medio millón de pesos, todo esto para celebrar el día mundial del turismo.

Pero no crea que fue un evento para los turistas o habitantes de Puerto Vallarta, fue a puerta cerrada y con invitación restringida a muy pocos como ya lo dije privilegiados, nada de hacer eventos que promocionen el destino, con meses de anticipación, en pleno malecón y con mucha difusión que nos genere promoción y que vengan millones a ver espectáculos de primer mundo.

Empezaron inaugurando unas letras en el malecón donde se inspiraron en las pinturas de Manuel Lepe, con el pequeño detalle de que a la familia del pintor no la invitaron, nunca se les aviso, con esa torpeza manejan la dirección de turismo, se necesita ser muy poco profesional para cometer ese tipo de barbaridades, por esa razón es el presidente quien tiene que salir al quite, no sea que en una de esas al entrevistar a Ramón González Lomelí la cosa salga peor.

Debo aclarar que es la familia quien posee los derechos de las obras del pintor, que además han prestado las mismas para infinidad de cuestiones de promoción de Puerto Vallarta, la UNICEF ha elaborado las famosas postales navideñas en dos ocasiones con la obra del pintor destacando a Puerto Vallarta, las tarjetas ladatel han sido diseñadas con las mismas obras, su obra destaca en palacio municipal y el original en la oficina del presidente, lo menos que merecía la familia es ser tomada en cuenta en algo de tanta relevancia y orgullo para ellos.

Así entre funcionarios y regidores se han llevado como dicen coloquialmente entre las patas al presidente, pero si al poco le preocupa esta correcto, lo que no se vale es que al paso de los caballos terminemos entre las patas el pueblo que así como la familia LEPE fue hoy, así terminemos todos un día.