Cuando desperté UBER seguía ahí.

03/07/2017
-Columna por César Langarica Santana.

Parece que llegó para quedarse, así como llegan los carros a sustituir los carruajes, así como hoy nos comunicamos con nuevas tecnologías y los teléfonos de casa están al borde la extinción, así llegan las eras modernas, sin importar cuantos años lleven trabajando en dichas maneras, la razón principal es la supervivencia, sólo sobrevive el que mejor se adapta y no el que regresa a la era de la caverna.

La verdad es que no importa si UBER se va o se queda, la extinción del taxi esta lista, ha comenzado y no se han percatado, por ello se ve difícil su continuidad, pero la principal razón son los años de abusos, cada que un taxista negaba un servicio a un local, genera molestia, viola la ley de movilidad al estar obligado a realizarlo, cada que cobraban de más el rencor contra un abuso se iba haciendo mayor, hasta hoy que nadie los defiende y nadie les cree.

Pero si de por sí no eran muy queridos al tomar las calles y amenazar a los ciudadanos con no dejarlos llegar a su trabajo, escuela u actividad social, a los equipos de emergencias negar prestar servicios, aunque eso cueste vidas o daños irreversibles, al tomar a los choferes de UBER incluso a los que basta que se les parezca para despedazar sus carros como auténticos gorilas salvajes, como si eso motivara a una mujer a usar el carro un tipo violento que además e abusar en las tarifas podría abusar de su fuerza para lo que sea necesario como hemos visto estos días.

¿Cómo un padre de familia puede dejar que un tipo que golpea a un inocente sólo por creerlo chofer de UBER?, nadie en su sano juicio los quiere consigo, por increíble que parezca el ayuntamiento va a detener a los UBER, la cosa si fuera aplicar la ley es detener a cuanto delincuente ande por las calles agrediendo a los ciudadanos, pero ellos los asesinos andan por las calles haciendo lo que les place, por ellos los comercios son el blanco de asaltos todos los días, los únicos que pueden andar por las calles seguros son los taxistas, mientras que los que aquí vivimos no podemos dormir tranquilos ya que el robo a casa habitación es el pan de todos los días en todas las colonias, el crimen si jala parejo, algo que hasta en eso les ganan los criminales, porque los taxistas si usted va a una colonia popular es discriminado.

Los taxistas deben entender que si usan UBER no es porque sea muy bueno, es porque los taxistas son pésimos, y basta ver el estudio de movilidad realizado hace algunos años para percatarse que los OPC, políticos y vendedores de playa son más queridos, sólo los choferes de camión les ganan, por ello los ciudadanos buscan algo mejor, UBER lo es para muchos, en muchos aspectos ampliamente discutidos.

No sabemos el Ayuntamiento hasta donde puede llegar para mantener la paz en Puerto Vallarta, se ve difícil cuando no ha podido con los asesinos y delincuentes en las calles, lo peor es que ni siquiera pueden controlar a sus propios empleados que andan en campaña por otros aspirantes que no son Arturo, ya podemos imaginar lo que nos espera estos meses por venir.