El mochilas con UBER.

04/12/2017

Columna por César Langarica Santana.

Después de varias reuniones donde decía apoyar al gremio de taxistas contra UBER, resulta que sus más cercanos colaboradores son propietarios de UBERS, lo que no tienen nada de malo, lo que hoy descubrimos es que en realidad les dio atole con el dedo, en innumerables eventos han sido sus representantes, lo increíble es que seguro llegaron a representarlo a bordo de sus UBERS.

Lo que los taxistas ignoraban era como crecían por doquier estos choferes si en teoría contaban con todo el apoyo de Mochilas para detenerlos, en realidad nunca fue así, solo les ganaba tiempo para que tanto el “Cachis” el que fuera delegado de Ixtapa y su incondicional Oscar Pérez adquirieran sus vehículos, y eso son los dos que conocemos, nadie puede asegurar que son los únicos.

Lo que nadie sabe es cuantos son en total, para nadie es un secreto que tanto Mochilas como sus seguidores ven por ellos antes que por nadie, antepone sus intereses antes que nada y hoy estamos ante una prueba de ello, sabe que le conviene apoyar a los taxistas por gran cúmulo de votos que representan, pero antes que ellos esta el dinero y sus ganancias, esas siempre han estado por encima de cualquiera y estarán así por siempre.

Quizás por ello han decidido abandonar el tema de UBER, habría que investigar cuantas ganancias han obtenido de este negocio y que han dado a cambio, quizás ese silencio tuvo precio y de ahí salieron estos carros que hoy disfrutan y gozan los allegados al famoso Ramón Guerrero, nadie puede asegurarlo, eso es claro, solo que si resulta muy sospechoso su silencio en estos días.

Como ya dije antes es altamente sospechoso el silencio de mochilas, la verdad es que la competencia de estas aplicaciones era algo que se daba igual que en otras ciudades, lo que nunca habíamos visto es que algún oportunista dijera estar en contra de estas y al final terminara vendiendo a unos a cambio de un par de carros, no podemos asegurar que así fuera pero como dice un amigo, “si no es cuetero huele a pólvora.”

Por donde se le vea huele a que los taxistas fueron vendidos y comprados, nadie puede asegurar el precio, ni siquiera la venta, la realidad es el silencio de Ramón Guerrero y que sus cercanos colaboradores hoy conducen por la ciudad de la mano de esta aplicación.