El traje del emperador.

27/02/2017

-Columna por César Langarica Santana.
Conocido como es por su sabiduría intelectual el Peri Cuevas lanza una de esas famosas declaraciones llenas de sustento cifras espectaculares, se que algunos pocos, sólo unos cuantos sabios saben de la enorme capacidad intelectual del famoso José Cuevas García es un poco como el traje del emperador que sólo los sabios pueden verlo.

Cansado de ser el hazmerreir del pueblo lanza declaraciones de vez en cuando para parecer un poco más sabio que lo que las caricaturas lo hacen ver, quizás no llegue a ser el tipo sacándose los mocos, pero todos en Vallarta saben que cercano al premio Nobel jamás será.

Para él no es importante que la basura sea recogida, que la insegura estalle en cada esquina, que los índices de inseguridad sean tan preocupantes que un día terminen acabando con el turismo en Vallarta a el lo único que le importa es tomar SEAPAL de Vallarta por asalto como pirata alguno.

Pero está en su derecho al final así es la política, una batalla tras otra y el que tiene más saliva traga más pinole por eso se ha visto en la necesidad de traicionar su partido, sabe que no es capaz de ganar algo por si mismo, por eso recurre a los bajo de la vida, la traición.

Lo que debe hacer Peri es demostrarnos que hará en SEPAL si pudiera tenerlo en sus manos, nosotros tenemos una idea, pero hasta el día de hoy ni siquiera nos ha dicho como es que supone que logrará judicialmente antes de que termine el año tenerlo, mucho menos que grandes obras hará por este destino turístico.

José Cuevas es al final el mismo de siempre, si insistencia en que el hombre que se hará cargo del SEPAL se una persona capaz es quizás el augurio de que en el fondo el mismo sabe que jamás en su sano juicio lo pondrían a el en ese cargo, seria como poner un chango a cuidar bananas, pondría bebederos en sus casa y de sus hermanos al igual que cuando fue diputado y mando arreglar su calle con dinero federal, así que si quiere demostrarnos que es otra persona bien haría en serlo su problema es que tienen que pasar horas largas en convencernos de que no es ni tonto ni gandalla y aun así no ha podido lograrlo.

El sabe que sus amigos comentan de él cuando no esta, que hacen bromas de sus tropiezos y declaraciones, esos largos silencios cuando el llega dicen mucho sobre quien hablan y que lo que no le dicen en su cara lo comentan en los rincones, él sabe que arrastra el apellido de su familia y las que vienen, aun así vale la pena para él, sin eso no sería nada, no se puede dar el lujo de trabajar duro y mostrar su capacidad, sería en vano, no la tiene y poco se puede hacer cuando lo que natura no da, salamanca no lo presta, o dicho de otra manera, la universidad no le da lo que la naturaleza le ha negado.

-Columna por César Langarica Santana.