Ivanna la tragedia

02/04/2016
-Por César Langarica Santana.
Ivanna de seis años fue arrastrada entre 8 o 12 metros junto a sus mascotas, su hermano sobre el cofre quedo inconsciente y su hermana perdía la vida, su madre relata de manera desgarradora cómo escuchaba el sonido de sus huesos al tronar al paso de las llantas, los gritos de la niña y sus mascotas al ser arrancadas de su mano y después el calvario que ha vivido para que tenga justicia.

Arturo, aquel hombre en campaña que acudía a cualquier velorio para tener votos o fiesta de cumpleaños donde pedía mas atención que el festejado hoy no los ve ni los escucha, tienen que hacer una marcha no para tener justicia, solo para ser escuchados y quién sabe si los atienda y quién sabe si los ayude.

La madre busca ayuda para que el chofer que a pesar de sus gritos no detenía la marcha y seguía arrastrando a sus hijos y mascotas hoy vive la misma angustia; aquel día fueron segundos para terminar con su pesadilla, hoy lanza los mismos gritos desesperados de justicia sobre una Fiscalía y un Presidente que al igual que el chofer no voltean siquiera a verla y siguen su vida como si no hubiera una vida que a su corta edad le fue arrebatada de la peor manera que un padre pueda imaginar en su peor horror.

El caso fue una tragedia que no dejó espacio para la justicia, el chofer huyó del lugar dejándolo a la autoridad sin posibilidad de atrapar al asesino, intenta entra a su casa después de atropellarlos menos de 50 metros, abre la puerta, duda en entrar, vuelve a cerrar la puerta y se va, después regresa el propietario del carro en otro vehículo y aun cuando es señalado la policía municipal lo deja libre.

No han importado los testigos que lo señalan, tampoco que sea el propietario del mismo, importó ell que señalara que no venia él manejando para que lo dejaran libre, y hoy a pesar de la presión de los medios y de la familia El Presidente no anda ya en campaña y no es quien puede resolver el asunto pero les falta el apoyo a una familia que ha buscado que el culpable sea castigado, que el causante de que en las noches no pueda dormir por escuchar esos gritos del dolor de su hija en su cabeza tenga su castigo.

Lo que les falta es un poco de humanidad, al final eso es que causa mayor dolor en la familia, el olvido, la ausencia de apoyo, la indiferencia que hoy les quema cuando hace un año no dejaban puerta sin tocar, estación de radio donde juraban apoyo hasta el infinito, hoy aquella era una campaña y hoy pues ya no necesitan a su madre y el dolor ni lo ven ni lo escuchan.