Lupita, la tragedia.

6/12/15
Guadalupe era una joven estudiante del centro universitario de la costa, y al igual que muchos de ellos era una joven con bastante futuro, con apenas 17 años de edad la vida le sonreía y tenía en sus Padres el apoyo para salir adelante.
Sin embargo Félix el novio con quien tenía años de salir, no era precisamente un modelo a seguir, algunos amigos de la familia habían alertado sobre ciertas acciones como el consumo de droga por parte del joven que generaban inquietudes sobre esa relación, sin embargo, nadie podía imaginar la tragedia que se gestaba entre ellos.
Para el miércoles nadie en la colonia el Cerro llegó a pensar que en un mirador turístico y tan cerca de la presidencia alguna persona sería capaz de arrancarle la vida a Lupita como aquel que una vez le profería amor como decía Félix amarla.
Sin embargo, ese medio día iniciaron una fuerte discusión al grado de llegar a golpearla y ante el reclamo de una vecina y un joven hijo de un Policía Municipal contuvo sus instintos al menos por unos instantes, porque después regresaría para culminar en la escena que todos recuerdan, ella gritando por su vida y mientras asestaba cerca de 12 puñaladas en su cuerpo, pero siendo la que asesto en su cuello la que arrebatara un futuro a Lupita.
Después de eso solo quedaba un charco de sangre, la gorra del asesino y un hombre humilde que lavaba un carro cerca de la escena y donde veía como la vida de Lupita se le iba poco a poco de sus manos, entre sus gritos de auxilio y las llamadas a los números de emergencia término la vida de una joven que dejó luto en sus padres, amigos y familiares, que no dejan de clamar justicia y también venganza, en ellos queda seguir exigiendo que no se deje pasar el caso, que se busque al culpable y su expediente no pase a ser un número más, y la inseguridad que vivimos no deje escapar mas asesinos y estos caminen por las calles sin que nada ni nadie los detenga.
Lo que Lupita nos deja es Ni una más.

Por César Langarica Santana