Más patrullas y menos policías.

31/10/2016

Columna por César Langarica Santana.

Lejos de tener mayor seguridad nos convertimos en la ciudad número 20 en índices de crimen en todo el país, la portada de la revista proceso tenía a La Leche como el escenario perfecto, el restaurante La Leche y como aderezo el crimen desatado por cada rincón del municipio y una policía que recibió 30 elementos de la academia y esta despidiendo a 45.

Entrega cerca de 22 patrullas nuevas y dos de ellas fueron sorprendidas por la periodista Carolina Gómez en evento privado custodiando el mismo, no salimos de la entrega de pasteles y tostadas cuando entramos a recoger niños en las escuelas y ahora en lugar de cuidar a los ciudadanos cuidan borrachos en eventos que desfila la cerveza y los placeres mundanos.

Pero si eso no preocupa corre el fuerte rumor de que el director de seguridad pública no paso los exámenes de control y confianza, ahora no sólo tenemos inseguridad, vivimos con la incertidumbre de saber si el jefe de la policía esta en manos del crimen organizado y que no decir de nosotros que estamos en manos del crimen organizado o no.

Lo mismo intentan ejecutar en plena colonia Versalles que lo hacen y tiran los cuerpos y los torturados a unas cuadras del hospital Regional, pero es obvio que al presidente la vale un soberano cacahuate, que le importa que nos regalen portadas o planas enteras en los medios nacionales hablando del crimen y la violencia en Puerto Vallarta él esta bien con sus amigos, esperemos que sus amigos le sean tan leales como él a ellos.

En el Centro no hay orden, lo mismo se meten a robara casas y negocios que les roban un carro o sólo las pertenencias que se pueden llevar cómodamente dentro de ellos, en las esquinas y banquetas se vende o trafica con todo lo que tenga precio y se busque, y nadie se alarma hasta que un día nos despertamos con la noticia de que el hijo de un capo famoso fue secuestrado en el destino con playa más mexicano del país.

Si aquí la cosa esta que arde en Guadalajara esta el infierno, Alfaro no sólo no tiene con que, ahora enfrenta que los medios de comunicación hicieron posible investigar y saber que su jefe de la policía reprobó los exámenes de confianza, los ciudadanos sabían con certeza en manos de quien estaban ahora están confirmadas sus sospechas.

¿Qué le queda al ciudadanos? Exigir resultados, que existan menos asesores y más policías, que las patrullas sirvan para cuidar las calles y no anden de repartidores, que los jefes al menos den confianza y resultados, ya estuvo bueno de cobrar sin trabajar y que cada visitante de este destino venga a preguntar si es seguro ir a cenar a La Leche, o cruzar la esquina sin que las patrullas te atropellen por la urgencia de entregar a tiempo algún pedido para algún festejo.