Maten al mensajero.

01/08/2016
Columna por César Langarica Santana.

Lejos de cuidar el fondo al equipo de Arturo los despedaza la forma, le ha dado por culpar a los medios de los desastres del ayuntamiento Montessori han creído ciegamente que es culpa de su equipo de medios, el alcalde por más que lo desee no puede meter en cintura ni siquiera a sus mas cercanos amigos, a los que tiene por compromiso ni se diga, ellos sólo ven y escuchan a Mochilas, Alfaro y hasta a Emilio antes que a Arturo.
En política el poder se ejerce o no se tiene y para ellos el poder lo han tomado Centeno y Memo Salcedo, ellos tienen aliados pero al final es el poder que no ejerce Arturo, así que si el poder no se comparte con el difícilmente podrá siquiera tener el municipio limpio.
Creer es un acto de fe y bastará que sea removida Silvia Álvarez de su lugar para que todos aquellos que tienen paciencia y misericordia con el gobierno municipal gracias al cariño que le tienen, desaten entonces si toda la furia contenida y clamen su regreso ante la embestida de una mar de tempestades que hasta hoy ha logrado contener con sólo ser atenta y hacer su trabajo que debe con los medios.
Si el alcalde escucha con atención el canto de las sirenas tendremos asiento de primera fila para el principio de un final de una administración que en fondo no ha sabido y sobre todo podido atinar en algo.
Si ya se aportaron los recursos para resolver el tema de los camiones de basura y aún así no pueden hacerlo no sobra decir que no es problema de camiones, están por llegar 40 patrullas y si estas no bajan los índices de inseguridad seguro no pensaran culpar a los medios de ser la voz de cientos de ciudadanos que han vivido en carne propia ser víctima de asaltos o robos que solo veíamos en las películas, seguro debe apretar a sus funcionarios a dar resultados y no esperar que sean malos y que los medios los aplaudan.
Esta a punto de llegar a un año y tendrá que rendir informes el presidente, así que sería bueno que si da la cara aguantando todo el año quejas en medios, redes y en cada amigo de su familia y conocidos que entre broma y broma le asestan reclamos bien claros y contundentes reparta esas quejas a sus funcionarios y de una vez les exija los mismos resultados que la gente le pide como presidente, y si no pueden es tiempo de darles las gracias y buscar quienes si puedan y quieran, de lo contrario siempre tendremos asiento de primera fila para ver la caída de un trienio que nunca llegó a ser el primero en reelegirse.