Mochilas el embaucador.

20/02/2017
Columna por César Langarica Santana.
Pocos en la historia de Puerto Vallarta pueden ser tan polémicos como Ramón Guerrero el Mochilas, quien prometió bajar los sueldos de los funcionarios y cuidar el dinero del pueblo, terminó vendiendo medio Puerto Vallarta, dejando deuda y obras que nunca se terminaron como el sistema de riego y que nadie sabe donde está el dinero de todo lo que se vendió, lo increíble es que intente regresar a gobernar Puerto Vallarta.

Pero si el enemigo ama la traición odia a los traidores y así llega como el rey de los traidores, lo mismo ataca a su ex partido el PAN que ahora a su amigo Arturo Dávalos, llegando hasta lo más bajo a atacar a su familia, tenemos en Mochilas a un ser miserable, olvida que tiene una hija y es hijo de quienes lo ven como a un hombre luchador por su país, por eso al entrar al terreno pantanoso corre el peligro de manchar a los que más quiere si algo en este mundo puede querer.

Lo cierto es que Dávalos es un hombre de la vieja escuela, sabe que la familia es sagrada y se respeta, por eso Mochilas aprovecha para usarlo a su favor, sabe que puede usar cosas que sus adversarios no usan, lo que lo hace peor que los narcos, entre ellos existe el código de no atacar a la familia de otros para que los otros no ataquen a su familia, por eso esto lo coloca en un nivel peor que al crimen organizado, quizás por eso se le acusa de ser amigo del operador financiero del Cartel Jalisco Nueva Generación Sergio Schimdt, al que le entregó 6.5 millones de pesos para el evento Fandango.

Ha sido sin duda el Alcalde que se le puede acusar de todo tipo de delitos y muchos de ellos podrían ser ciertos, o de rumores en torno a su figura incluso a la desaparición de un Ex Regidor Humberto Gómez, donde sucede cuando las cosas entre ellos era de los más ríspida por decir lo menos.

Es sin duda una figura donde el engaño es cosa de todos los días, decía que protegería la montaña en la cual autorizó cuanta obra o cambio de uso de suelo pudo, no sólo no se bajo el sueldo se lo aumentó de manera considerable, no hizo una sola obra y vendió más de 20 propiedades del Municipio, criticó la deuda y la aumentó de manera considerable y así podemos seguirle y dedicaríamos páginas enteras, y en las colonias donde tiene su gran cantidad de votos saben lo mismo que usted y yo y a pocos les importa, por ello no crea que la posibilidad de verlo de nuevo pidiendo el voto es una tomada de pelo.

El basa su regreso en los miles de sacos de cemento que regalo por las colonias, pagó por cada voto y está dispuesto a seguir cobrándolos, no le importa que no funcione un sistema de riego que costo millones, para ellos lo importante es el saco de cemento que les regalan, aunque les salga carísimo, aunque tengan que pagar con su vida por la inseguridad que dejó en Vallarta, donde cada día la gente salga de sus casas sin saber si podrá regresar a estar con su familia.

Esta clase de políticos no es nueva, en San Blas tienen a Layin que roba pero poquito, en USA tienen a Trump y aquí tenemos a Mochilas, que ni siquiera es nuestro vino de Ayutla a conquistar Vallarta. ¿Se lo permitirán?.