Monterrey la tragedia escolar.

Columna por César Langarica Santana. Apenas unos días posteo una foto con su pistola calibre .22 eso no basto para preocupar a sus amigos o familiares, unas horas antes posteo lo que el calificó como una masacre que llevaría acabo en su colegio, tampoco sirvió para alertar a nadie, después la tragedia todos la hemos visto o sentido. ¿Qué pasa por la mente de un joven de 15 años que decide acabar con la vida de sus compañeros y la suya propia? La familia o la escuela no percibieron lo que venía o no lo quisieron ver, al final la tragedia no tiene vuelta atrás, lo que viene es donde hay que trabajar. En nuestras escuelas ya no se vive el mismo clima que antes, se busca superar los casos de bullying y algunos lo ven como un mito, no sienten el crecimiento acelerado de un cáncer que hoy terminó con la vida de dos jóvenes y una maestra. Durante los recortes a los presupuestos poco a poco se fue reduciendo en temas que no se consideraban importantes, entre ellos la atención psicológica y salud mental al grado de dejarlos casi extintos, parece más urgente atender cáncer que ayudar a jóvenes como él que hoy terminó con su vida después de agredir a sus compañeros de salón. Espero que este caso sirva para que prestemos mayor atención a los niños y jóvenes que requieren atención, y las tragedias que puedan evitarse o que nos ayuden a tener mejores jóvenes y sean destinados recursos para estas tareas, por ahora si sólo se aporta saliva y comunicados no se atrevan siquiera a decir que les importa si no lo demuestran con hechos. "