Pasando de católico a sectario.

8/08/2016

Columna por César Langarica Santana.

-Así abandono Talpa el profesor Roberto Palomera, después de salir de la Basílica de Talpa se fue a traicionar a sus amigos, quizás un día regrese a traicionar su fe, porque uno no deja de ser lo que es, en todo caso te vendes por esas ganas de comer y no saber hacer otra cosa de que vivir.

Pero si alguien sabía que se vendía lo que nadie vio venir fue el precio, y en eso hay debate, unos dicen que el profesor se vendió barato, otros en cambio vieron que llegaba al salón del hotel Velas con no más de 10 gentes y esos los lleva cualquiera de los que trabajaron por el partido Movimiento Ciudadano en la colonia donde peor les va, así al final el valor del profe y en lo que se vendió es todo un debate.

Pero no merecería mayores líneas, si no fuera porque les molesta llevar en la frente el estigma de traidor, su tono de voz se vuelve tosco, su rostro los muestra iracundos tal cual son, saben en el fondo que son unos traidores, pero una cosa es que lo sean y otra que se los recuerden, que los demás los vean como unos vendidos y que serían capaces de vender a sus progenitoras por un puesto de elección.

El profesor se defiende y busca justificarse por el trato que le dan los medios, dice que en la redes le va bien, y si le va también. ¿Por qué se queja?, el sabe que cuando llega a la mesa hasta su amigos comentan su traición, le reclaman en redes y voltea a ver a la Virgen de Talpa para que lo salve y nadie note que guarda el silencio de los culpables.

Y parece competencia, salen a la compra de relleno y se ofertan algunos cuando en realidad bastaba con un letrero en las afueras del partido M.C. “se recibe escombro” y es que nadie quiere dentro de su casa un traidor, tener alguien que cause daño en lugar de engrandecer a su familia, y así Peri y Roberto Palomera andan como locos por ver quien era peor en su partido y lo buenos que son en el Partido del M.C.

Pero si alguien los trata y los conoce sabe lo que son y lo que valen, así que pierden su tiempo en justificarse, si son tan valiosos la gente lo sabe y no importa cuanto los ataquen, pero si no es así entonces hacen bien, podrían incluso pegar posters en las calles de cada colonia donde dicen los buenos y fieles que son y rezar con mucho fervor a la Virgen de Talpa hasta que cambien de religión, lo cual se ve difícil no veo a iglesia o secta alguna que muera en deseos de verlos en sus filas.

El asunto de poder es muy sencillo, y la intención no es otra que moverse por poder, ese es el destino final, si les importara el futuro de Vallarta desde que llego a este destino habríamos visto como mejoraba la educación en Puerto Vallarta, la verdad es que su trabajo se ve y lo tiene en su mente la gente, lo que ahora Roberto quiere es seguir haciendo política, y en donde han tenido oportunidad los que viene de fuera como el Mochilas en el M.C. Sólo basta esperar y ver que cuando llegan a Puerto Vallarta no es ver que aportan, eso ya pudo haberlo hecho, vienen a ver que se llevan.