¿Quién podrá defendernos?

27/12/15
Estamos inmersos en una ola de basura en las calles, en las decisiones a la carrera y ante una policía que se debate entre ser despedidos o vivir sin cobrar y a eso tiene que agregarse vivir con la sospecha de que los policías emboscados pudieran estar involucrados en el robo de ganado.

Sin embargo, se vive con la sospecha porque nadie da la cara por la Policía Municipal, hoy por hoy, no sabemos quién manda en el tema de la seguridad, no se ha tomado protesta formal o alguna ceremonia donde se de tan digno cargo a Campoy ante los medios, el pleno del Ayuntamiento o ante los mismos elementos de la policía.

Y cuando digo que nadie da la cara me refiero a que un policía de línea ofrece su vida y su propia seguridad por la nuestra y batalla con la falta de patrullas, el poco armamento y el calvario que vive cada quincena para poder cobrar o como recientemente esta navidad quedarse sin empleo.

Diciembre me gustó para que te vayas y así fue para 80 elementos de Seguridad Pública que se fueron para nunca más volve. Para combatir el exceso de nómina al Alcalde no se le ocurrió correr a asesores que ganan casi cincuenta mil pesos, prefirió correr policías, seguro eso incrementará la seguridad en los próximos días, esperamos por el bien de todos que así sea.

Estamos ante decisiones de ocurrencia, nadie en este Ayuntamiento ha tomado una sana decisión en torno a lo mejor para la seguridad y eso suele pasar cuando a nadie le importamos, nadie ve mejor la ciudad y no se ve cómo mejorará. Si usted camina por las calles del centro se ve descuidado, las obras las realizan los gobiernos Federal y del Estado, y si cada día se cobran más impuestos. ¿Dónde está el dinero que se recauda?

Cuando se quiere hacer un mejor trabajo se nota, cuando no se quiere también se nota y esperamos que por fin en este año 2016 se vea que de verdad se quiere hacer un mejor trabajo por Puerto Vallarta, nadie quiere que esta ola de inseguridad arriesgue a los turistas; esa podría ser una desgracia que termine con la buena temporada que tenemos en este momento, no porque los turistas sean mas importantes con los que aquí vivimos, el que un turista sufra de la inseguridad acarrea también el daño para la imagen con todo lo que eso implica.

Hoy una de las principales razones por las que tenemos más visitantes es por la seguridad que ofrecemos como destino comparados con la ola de violencia que vive el mundo. Si perdemos eso, perdemos uno de los factores más esenciales y que hoy nos deja una derrama económica que nunca antes habíamos tenido y es frágil y por lo mismo debemos cuidarla o lamentarnos si se rompe.

Por César Langarica Santana