Sin justicia.

12/05/2016
Columna por César Langarica Santana.

Conocí a Paco hace ya algunos años cuando era chofer del empresario Fernando González Corona, quien lo ingreso a la policía municipal hace ya más de 20 años, y a pesar de ya cumplir con su deber, además de haber destacado como elemento en la policía, para el gobierno en turno y el anterior poco les importa su ceguera, y que fuera una patrulla la que le pasará por encima de su pie, lo que más tarde le llevó a ser amputado primero su dedo y hoy sea amputado hasta un poco arriba de su rodilla.
Para muchos es un caso aislado, para otros cuantos es un caso de los tantos de abusos por parte de un partido Movimiento Ciudadano, que ha dejado a su paso discapacitados por todo el municipio, basta recordar el caso de aquella mujer de la colonia Mojoneras que perdió su pie por un descuido de un coordinador, que después de accidentarla en una moto a la cual ella no quería subir para entregar su reporte de campaña, hoy vive sin un pie además de haber puesto en peligro la vida de su hijo que llevaba en el vientre.
Hace apenas unos meses esa misma mujer fue a la sesión de Ayuntamiento, y Arturo aquel bonachón en campaña si la conocía la negó, después que de perdiera su pierna por hacerlo ganar hoy para él es una mujer desconocida a la que nadie ayudó en su tragedia que pudo evitarse.
Paco ha vivido un calvario para lograr su jubilación, ha tocado todas puertas posibles desde la administración anterior a esta, nadie lo escucha aunque todos lo oyen, estuvo días en la cama del seguro social donde sólo podía ver como perdía un dedo con el riesgo de perder el pie y la vida, por ello suplicaban que fuera atendido en una clínica particular, pero eso de las clínicas particulares es un privilegio que solo gozan los de primer nivel, algo que los policías que arriesgan su vida no tienen.
Lo más grave es que es obligado a trabajar aún cuando su problema de diabetes lo ha dejado casi ciego, poco les importó que eso sea motivo suficiente para lograr su jubilación, algo que logró ya solo con sus años de labor en la pasada administración, pero ni una razón ni otra, la de mayor gravedad fue cuando un compañero lo piso con las llantas de una patrulla y de ahí ha ido perdiendo de poco en poco cada parte de su cuerpo, que hasta el momento ha perdido su pierna hasta la parte alta de la rodilla, sin que eso conmueva a ningún funcionario que goza de los reales placeres de la burocracia.
¿Qué hay detrás de no condolerse por seres humanos que ponen en riesgo su vida, hasta perder partes de su cuerpo?. Hemos llegado a ver en estos funcionarios del partido Movimiento Ciudadano al grado de frialdad que no habíamos visto en el ser humano excepto en las novelas, vemos como el caso de la niña Ivanna no sólo no les preocupó, si no que tampoco les conmueve ver sufrir a la gente, su gente que salió a las calles a votar por ellos, buscando una esperanza que hace mucho parece dejaron