Las locuras del emperador.

Jóvenes promesas del deporte son orillados a dejar su país, niños que representan a México en matemáticas, ciencias y tecnologías sufren para poder salir con dignidad a ganar primeros lugares en el mundo, a base de rifas, apoyos de amigos y gente desinteresada en ver que no sólo exportamos tequila, la realidad es que esos logros son de ellos y no de México, no se les dió el apoyo ni para trasporte pero cuando regresan las autoridades federales lucen con orgullo al lado de ellos con sendas fotografías cuando se gastan el dinero amigos de Ana Guevara.

 

Dicen que para esos jóvenes no hay dinero pero vemos que se han comprado estadios de beisbol con el dinero que podríamos tener al próximo premio nobel de ciencias pero jamás los impulsamos a serlo, lo logran gracias a ellos mismos y no por un sistema de gobierno que nos dé mejores talentos.

 

Muchos padres han tomado la tarea de las autoridades pues son ellos mismos quienes patrocinan a sus hijos y hacen sacrificios mientras podemos darnos el lujo de hacer un aeropuerto a capricho de un gobernante que decide donde y en que se gasta sin el menor estudio, quizás por eso han dejado de promover la educación y van por apoyar a sus cuates.

 

Imperdonable que cualquiera de los anteriores diera una adquisición millonaria a Raúl Salinas, pero en esta cuarta transformación es hasta defendido quizás por ello AMLO se comporte como un auténtico emperador con todo y sus locuras, si viene una segunda parte de las locuras del emperador seguro esta inspirada en nuestro presidente de la republica.

 

Ana Guevara estuvo rodeada de investigaciones sobre corrupción en el deporte cuando dirigía dicha institución en la ciudad de México, aún así esta ahí como parte de un partido que una cuarta trasformación rodeada de gente que abunda en casos de corrupción en otros partidos y que hoy son parte de Morena.

 

Cambiar para que nada cambie, este sexenio pinta como un sexenio perdido, como un caso de la política que no debe existir, para trasformar a este país debemos apoyar a los niños talentosos, en deporte, salud, ciencias y áreas que mejoren el país, defender a un político por encima de ellos no sólo esta mal, nos lleva a la catástrofe, si los niños y jóvenes no son lo mejor que podemos dar a este país seguirán llegando políticos como el actual que deja a la caricatura de las locuras del emperador como un caso de parodia que nadie cree o imagina que será difícil de superar en la historia de México, pero quizás dejando lo peor de cada uno de ellos desde enrique Peña hasta Carlos Salinas podríamos tener este Frankenstein.

 

Columna por César Langarica Santana