Cumpliendo un sueño.

Después de 18 años de ser candidato a presidente AMLO logra cumplir su sueño, con el muchos ven la esperanza de lograr que este país de un giro de 180 grados, muchos pensaran que es poco menos que imposible lograrlo, pero es la fe de la gente que lo ayudó a ganar y ahora están dispuestos a ayudarlo para que lo logre, esa es la fuerza del presidente que hace muchos años no se lograba.


Para iniciar el sexenio hay algunas cosas que han sido tropiezos y promesas rotas, el primer golpe duro sin duda es que la gasolina no baja, seguido de que no se van a regresar a los militares a las calles y aunque parezca absurdo la gente apoya esta última y yo con ellos, a los criminales hay que atacarlos con lo que se tenga y pueda.

Algo que sacudió a las inversiones extranjeras fue la decisión de cancelar el aeropuerto, y aún cuando el sector turístico del mundo es importante no terminó siendo determinante ante las economías del mundo, lo será en un futuro próximo eso si en los destinos turísticos que tenían escala en la Ciudad de México pero es hasta después que algunas aerolíneas busquen otras opciones de vuelos más rentables.

Para el caso de los bancos y esos excesivos cobros que realizan bastó una amenaza para hacer caer el peso como pesado plomo en mar, y aún cuando se volvió vulnerable cuando AMLO declaró que recibía un país quebrado tuvo que dar declaraciones en reversa para evitar una situación complicada en la economía.

A los bancos hay que darles también una fuerte apretada para que los cobros sean justos y no desorbitados, pero hacer ese tipo de acciones de manera apresurada terminaría siendo peor la cura que el remedio, si no existen cobros pero se van a los cielos las tasas de interés por una devaluación terminaríamos pidiendo a gritos que mejor nos cobren por servicio y no deudas impagables.

Las declaraciones de un presidente del país que pretende ser el mejor de la nueva era deben ser muy estudiadas, cuando un candidato declara las cosas o sus acciones son desafortunadas terminan siendo bronca de su partido, en el caso de el presidente del país podrían terminar siendo bronca de nosotros aún cuando este no sea presidente y ahí es donde todos la pagamos.

A Carlos Conteras lo conocí a hace casi 22 años en las canchas de softball y con mucho entusiasmo y carrilla para hacer muy divertidas esas tardes, después de años de intentar hacerlo conocedor de fútbol y que le fuera a Las Chivas se fue sin despedirse y sin dejar de irle al América, muchas gracias Carlos por tu amistad y por innumerables días en los que te vamos a extrañar al asistir a eventos deportivos, el tratarte fue un placer y hasta que volvamos a vernos, D.E.P.

Columna César Langarica Santana